Verano y Playa

Esta localidad, que conserva las características propias de los pueblos de antaño, se llena de vida y actividad al llegar el verano.

Al pequeño número de habitantes se suma en época estival un gran volumen de visitantes y turistas que buscan gozar de una agradable estancia gracias a la tranquilidad característica de estas excelentes playas. Por este motivo, en los últimos años, parte de la economía local se sustenta en el sector servicios además del agrícola.

Las apacibles noches de verano contienen sorpresas para romper la monotonía como indican las costumbres de salir a la calle, para divertirse de una u otra forma los vecinos. Uno de los actos más curiosos de Daimús, son los conocidos «Sopars de Carrer», donde en un acto de familiaridad, todas y cada una de las típicas y bellas casas de la localidad, sacan una mesa a la calle, frente a su puerta y la llenan de manjares para celebrar una cena en compañía de los vecinos de todo el pueblo. Realmente lo que define y caracteriza a Daimús respecto a otras localidades es la tranquilidad, que proporciona calidad de vida a todos los visitantes, y como no, sin olvidar su playa que es sin duda paso obligado de cualquier persona que busque sol, mar y fina arena sin tumultos.

En cuanto a la Playa, el turista se decanta por su tranquilidad y carácter familiar. A lo largo de tres kilómetros de costa se extiende una playa de arena fina y agua limpia que actúa de cordón separador entre el mar y el marjal. En verano, todos los viernes se instala en la playa un mercadillo al aire libre donde se puede adquirir desde productos de artesanía hasta ropa y complementos. El visitante puede caminar por el paseo marítimo y aprovechar para hacer unas compras.